Hablamos solos
La primera cita es con ustedes dos, sin el niño. Me cuentan todo: la historia, lo que ya intentaron, lo que les da miedo.
Terapia de juego · niños de 3 a 12 años
Las rabietas, el silencio, el no querer ir al colegio: todo eso es lenguaje. Aquí aprendemos a escucharlo juntos, sin apuro y sin etiquetas.
Primera sesión con los padres, sin el niño presente. Presencial en Cali y en línea.
Lo que me cuentan los papás
No hace falta que haya un diagnóstico para pedir ayuda. Basta con que algo en casa se sienta atascado.
Se despierta llorando o no quiere dormir solo, y ya probaron de todo.
En el colegio dicen que “no se concentra” y ustedes no saben si creerles.
Pasó algo grande —una separación, una mudanza, una muerte— y desde ahí cambió.
Explota por cosas mínimas y después él mismo se asusta de cómo reaccionó.
Dejó de hablar de lo que le pasa. O nunca empezó.
Ustedes están agotados y empiezan a sentir que lo están haciendo mal.
Ninguna de estas frases significa que fallaron como padres. Significan que su hijo necesita otro lugar donde poner lo que siente.
Quién los va a acompañar
Soy psicóloga clínica y me especialicé en infancia porque me cansé de ver niños tratados como adultos pequeños. Un niño no viene a contarme su problema: viene a jugarlo. Mi trabajo es entender ese juego y traducírselo a ustedes.
Trabajo con los padres tanto como con el niño. Nadie sale de aquí con una lista de instrucciones; salen entendiendo a su hijo un poco mejor que cuando entraron.
Mariana SalcedoCómo trabajo
Ustedes van a saber siempre en qué parte del camino estamos y qué sigue.
La primera cita es con ustedes dos, sin el niño. Me cuentan todo: la historia, lo que ya intentaron, lo que les da miedo.
Dos o tres encuentros de juego libre. No hay pruebas ni preguntas incómodas. Solo él, el espacio y yo.
Una sesión entera para explicarles qué está pasando en palabras que se entienden y proponerles un plan.
Sesiones semanales con el niño y un encuentro con ustedes cada mes. Hasta que ya no haga falta.
Por qué jugamos
Pero sí puede armar una casa de bloques y tumbarla veinte veces. El juego es el idioma en el que un niño dice lo que todavía no sabe nombrar. Mi trabajo es hablar ese idioma y ser puente hacia ustedes.
“El juego es la forma más alta de investigación de un niño.” Atribuido a Albert Einstein
Acompañamientos
Cuatro encuentros para entender qué está pasando, con un informe escrito que pueden llevar al colegio o al pediatra.
Sesiones semanales de 45 minutos. Terapia de juego, arte y narrativa según lo que cada niño necesite.
Para mamá y papá, con o sin terapia del niño en curso. Herramientas concretas para la casa, sin manuales.
El lugar
Sin camilla, sin escritorio de por medio. Una alfombra, luz de ventana y una caja de juguetes que sabe guardar secretos.
Lo que dicen los papás
Llegamos pensando que el problema era él. Salimos entendiendo que el problema era que nadie lo estaba escuchando, nosotros incluidos.
Mi hija volvió a dormir sola después de ocho meses. Pero lo que más agradezco es que ahora me cuenta cosas.
Mariana nunca nos hizo sentir culpables. Nos explicó lo que pasaba como si estuviéramos los tres del mismo lado.
Antes de escribirme
El primer paso es de ustedes
Una conversación corta de quince minutos, sin costo, para que me cuenten qué está pasando y yo les diga con honestidad si soy la persona indicada.